la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
Cada uno con su humo.
Quién no gusta del vino, tiene otros peores vicios.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Más fea que una patada en la canilla.
No es para cualquier chiflar a caballo.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
La gallina que es buena, pone para Nochebuena.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Frijoles con coles, pedos a montones.
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Agua al higo, que ha llovido.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
El que tenga perro que lo ate, y si no que lo mate.
Pájaro mal nacido es el que ensucia en su nido.
Por bien o por mal no te quites el sayo hasta San Juan.
Cuando malaya llegue; ya el caballo está cansado.
El haragán es el hermano del mendigo.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
A todo coche, le llega su sábado.
El avaro, por gastar poco, aunque todo lo tiene, carece de todo.
Buena fama, hurto encubre.
Innovar, casi siempre es empeorar.
Cuando está gordo el cordero, lo llevan al matadero.
Más fácil es hacer la llaga que sanarla.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
El que se esquila en enero, está esquilado el año entero.
El hablar, es más fácil que el probar.
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
El qu'es comedido, come de lo qu'está escondido.
Francés sin jamón ni vino, no vale un comino.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
Más ordinario que yogurt de yuca.
Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
Por San Antón, la gallina pon.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.