El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
Más raro que perro verde
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Mal acaba quien mal anda.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
El que más madrugo, un talego se encontró.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
Una obra mala, con una buena se paga.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Más logran las lágrimas que las palabras.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
No hay bueno que no pueda ser mejor, ni malo que no pueda ser peor.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
No coma cuento coma carne.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
El marido celoso nunca tiene reposo.
El que presta no mejora.
Si quieres ser bien servido, sírvete a ti mismo.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Callos y caracoles, no es comida de señores.
La envidia acorta la vida.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
De un cólico de acelgas nunca murió rey ni reina.