Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Quien sabe, sabe.
Donde se está bien nunca se muere
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
La viña y el potro, criélos otro.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
Inflama más la comida que las musas
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Entre pitos y flautas.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
El que mea y no pee, es como el que va a la escuela y no lee.
Bien está el pájaro en su nido.
Hace más el que quiere que el que puede.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Salud y fuerza en el canuto.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Cuando seas padre comeras huevos.
El hijo mal enseñado no será muy honrado.
No necesito tecomates para nadar.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Aunque mucho suena, solo echa aire la trompeta.
Cada uno dice quién es.
Cazador de Galgo, escopeta y hurón, no reñirán sus hijos por la partición
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Se queja más que la llorona.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
Con la boca es un mamey.
Lo prometido es deuda.
No te pegues que no es bolero.
Al endeble todos se le atreven.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
El sol brilla para todos.
Adonde no te llaman, no vayas.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
El amor mueve montaña.