Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Alabanza propia es vituperio.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Codicia mala a Dios no engaña.
Las penas no matan, pero rematan.
Los celos son malos consejeros.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Quien hace malas, barrunta largas.
Al mal amor, puñaladas.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Haz el mal y guárdate.
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
El perro con rabia, de su amo traba.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
Ya que lo tenía concertado, estorbómelo el verdugado.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
En amores, los que huyen son vencedores.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
Hay que sufrir para merecer.
Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Quien anda mal, acaba mal.
Muerto el perro, se acaba la rabia.
Los celos son el amor propio de la carne
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Nunca buena puta ventanera, pues que no halla quien la ocupe y quiera.
La cara bonita y la intención maldita.