Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
La alegría es gemela
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
Haz tu casa al solano y vivirás sano.
Guerra, peste y carestía andan siempre en compañía.
El que asno nace, asno se queda.
Esperanza que consuela, que no muera.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
De tal palo tal astilla.
Tretas y tetas pueden más que letras.
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Cada cual es dueño de su miedo.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
Si las paredes hablaran.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
A cada puerta, su dueña.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
La muerte a nadie perdona.
De luengas vías, luengas mentiras.
Detrás de la leche nada eches.
Hacer favores, empollar traidores.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Mente sana, cuerpo sano.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Lo escrito, escrito esta.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
El que nace para ochavo, no llega a cuarto.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
Llevar agua al mar.
A chico caudal, mala ganancia.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.
La compañía en la miseria hace a ésta más
Para sabio Salomón.
A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.