Amor, viento y ventura, poco dura.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
La vejez mal deseado es.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Ya los muertos no son nuestros, ni los vivos buenos amigos.
En casa sin mujer, no te podrías valer.
Cada uno es para si y Dios es para todos.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Alabaos, coles, que hay nabos en la olla.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
La mucha tristeza sueño acarrea.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Dan limosna muertos los que vivos no la dieron.
Llegar al humo de las velas.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Lluvia en Agosto, más miel y más mosto.
Hablar en plata blanca.
El sueño es hermano de la muerte.
Amor nunca dice basta.
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.
No se puede servir a dos señores.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Los mejores compañeros en las horas desocupadas son los buenos libros.
Poco a poco hila la vieja el copo.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
La envidia es carcoma de los huesos.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
A secreto agravio, secreta venganza.
Lo malo sin maestro se aprende.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Entre perros y gatos lamen todos los platos.
Quien más tiene, menos suelta.
Más vale puta moza que puta jubilada.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Obra hecha, dinero espera.
La casa se arruina por la cocina.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
El que bien ama, tarde olvida.