El dinero diario, es necesario.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
Mata, que Dios perdona.
La que da beso da d'eso.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Son cucarachas del mismo concolo.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
De hombres leales, están llenos los hospitales.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
Se lastiman a sí mismos los que hacen daño a los demás.
Casa de mantener, castillo de defender.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Amor breve, suspiros largos
Poco pene tiene el que tiene poco. Mucho pene tiene el que se lo paga, y puta es su madre.
Estas son de mi rodada.
Dios acude siempre.
La nariz y la frente, hasta la muerte siempre crecen.
Soltero maduro, maricón seguro.
A los enfermos, los sanos les damos saludables consejos.
A más años, más desengaños.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Campo bien regado, campo preñado.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Nadie da sino lo que tiene.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Otoño entrante, barriga tirante.
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Dos es compañía, tres multitud.
Cabeza vana no cría canas.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
La alegría alarga la vida.
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
La casa caída, el corral agrandado.
La casa quemada, acudir con el agua.
Hablar más que lora mojada.
Si cuidas tus centavos, tus millones se cuidarán solos.