A casa de tu tía, más no cada día.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
De dos males, elige el menor.
Lo que siembras cosechas.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
A buen amo, mejor criado.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Ante la duda, la más madura.
Hija de vaca pintada, siempre sacará la mancha.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
El que no llora no mama.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
No cuentes los polluelos antes que salgan los huevos.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
El amor y el reloj locos son.
De desgraciados está el mundo lleno.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
Los vicios no necesitan maestro.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
A quien Dios ama, Dios le llama.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
La caridad empieza por casa.
Amigos pobres, amigos olvidados
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Las novedades son la sal de la vida.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Casado por amores, casado con dolores.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
A heredad vieja, heredero nuevo.
En casa pobre, pocos cuentos.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.