El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Los amores se van, los dolores se quedan.
Se heredan dinero y deudas
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Casa ordenada, casa salvada.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Reyes y mujeres no agradecen.
Amor y vino, sin desatino.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.
Quien a estudiantes da amor, no es esposa de Doctor.
En cada casa, un solo amo.
El vino es la leche de los viejos.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Buena es la linde entre hermanos.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
En mi casa mando yo que soy viudo.
Amor de lejos contentos los cuatro.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Cada mochuelo, a su olivo.
Los dioses ayudan al que trabaja
Frijoles con coles, pedos a montones.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
Boda mojada, novia afortunada.
Al son que me tocan bailo.
A la madrastra, el nombre le basta.
A Dios, llamaron tú.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
Te has puesto como un choto con dos madres.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Las indirectas del padre Cobos.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Casa hecha y mujer por hacer.
Cuando fui nuera, nunca tuve buena suegra, y cuando fui suegra nunca tuve nuera.
La paciencia no está entre los jovenes.
La esperanza es el pan de los pobres.
No hay tu tía.