Dios nos da las manos pero no construye los puentes
La vida no vale nada, pero nada vale tanto como la vida.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Los refranes no engañan a nadie.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
El caracol donde nace, pace.
Dejar al gato con el pescado.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
En la tardanza está el peligro.
En cada tiempo, su tiento.
El que da lo que tiene no está obligado a dar más.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Quien bien quiere, bien obedece.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Criado y caballo, un año.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
El que quiere besar, busca la boca.
Si no lloras, Sino sufres, si no te desgarras... no es amor o ¿tienes otra opción?
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
Amar sin padecer, no puede ser.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
No caben dos pies en un zapato.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
El lunes, ni las gallinas ponen.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
No es el que más grita el que tiene más razón.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
A grandes beneficios, mayores riesgos.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.