El juego del puto, la primera carta es triunfo.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
No todo es miel sobre hojuelas.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
El que persevera triunfa.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
Perros raspan, pero la caravana passa.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Se te cayó e cassette
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
Ni llueca eches que pollos saques.
Más tiene el rico cuando empobrece que el pobre cuando enriquece.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Las cosas en caliente pegan.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Tal para cual.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
No te cases con mujer, que te gane en el saber.
Hablar con lengua de plata.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
Hay quien no ve su camino.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
Las cerezas con rabo, y si no en el árbol.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
De cien hombres, uno; de mil mujeres, ninguna.
Cada día tiene su refrán y su afán.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
Irse a chitos.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
El comer y el rascar no quieren más que empezar.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Si vienen los patos, viene la nieve.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Hay mucho alumno constante, que estudia para estudiante.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.