El que nace para ochavo, no llega a cuarto.
El que nació para buey desde chiquito berrea.
El que nació para caballo tiene que morir pastando.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
El que nació para melón, nunca llegará a sandía.
El que no anda, no tropieza.
El que no cojea, renquea.
El que no se embarca, no se marea.
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
El que se apura, poco dura.
El que se fue a León perdio su sillón.
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
El roble como nace y el pino como cae.
El ruin calzado sube a los cascos.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
El tomate hasta que se remate.
El toro y el melón, como salen, son.
El último mono es el que se ahoga.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Variante: Al pot petit la bona confitura.
En cada legua hay un pedazo de mal camino.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
En gran río, gran pez, más ahógase alguna vez.
En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
En la variación consiste el gusto.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
En los nidos de antaño, no hay pájaros de hogaño.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Es como el basurero que quema por debajo.
Es como tener un tío en Alcalá, que ni tienes tío, ni tienes na.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Es más agrio que un limón.
Es más fea que un coco macaco.
Es más molesto que una piedra en el zapato.
Es muy poco pinole para ahogarse.
Esta como las agujas pendiendo de un hilo.
Esta más caliente que pepita en comal.
Está más "pegado", que mosca en melado.
Esta muy pelón el indio para poder hacerle trenzas.
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
Esto es el pan nuestro de cada día.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.