Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Dura el nombre más que el hombre.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
El agua que corre nunca se corrompe.
El aire que corre muda la veleta, más no la torre.
El árbol que no da frutos, da leña.
El asunto de la jodienda no tiene enmienda.
El ave canta aunque la rama cruja.
El bien, de lejos viene; pero el mal, cerca lo tienes.
El bien viene andando, pero el mal volando.
El blanco es el color que se ensucia más fácilmente.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
El buey huertero se caga en la entrada o se caga a la salida.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
El canal del Manzanares pocos barcos saca a mares.
El comer y el rascar no quieren más que empezar.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
El empezar es el comienzo del acabar.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
El gran pez solo se cría en gran mar.
El hombre muere, pero su obra vive y permanece.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
El lechón que siendo lechón no lo matan, muere marrano.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
El muerto delante y la griteria atrás.
El muerto en la guerra no sacó ningún provecho.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
Variante: El pez grande se come al pequeño.
El primer automóvil es como el primer hijo.
El que asno nace, asno se queda.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
El que coge la vela es porque es cofrade.
El que come solo, come como un animal.
El que come tierra, carga su terrón.
El que con locura nace, con ella yace.
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
El que es buen gallo en cualquier gallinero canta.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
El que fua a Sevilla perdió su silla.
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
El que me caga no me lava y si me lava no me deja como estaba.
El que muda de amo, muda de hado.
El que nace capacho, muere serón.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
El que nace para chavito prieto nunca llega a vellón.