Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
En abril, va la vieja a veril.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Contra el nacimiento y la muerte no hay remedio.
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
El corazón, ni engaña ni se engaña.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.
Ama profunda y apasionadamente.
Come poco y cena más poco, duerme en alto y vivirás.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Amar a todos, confiar en nadie.
Si se muere el que me debe, todo se pierde.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Aquí paz y en el cielo gloria.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
Más vale tuerta que muerta.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
El trabajo y la economía son la mejor lotería.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Bolsa llena, quita las penas.
Lo que va viene.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
A otra cosa mariposa.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Ocio, ni para descansar.
Lo que ha de ser, va siendo.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.