Secreto de tres, secreto no es.
Cielo a corderos, agua a calderos.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Una sola vez no es costumbre.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
Ama a quien te ama, y no a quien te ilusiona.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
El que la hace, la paga.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
La mujeres es más lista que el hombre que la conquista. e La mula y la mujer son malos de conocer.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Mala yerba, mucho crece.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Suegra, ni de caramelo.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
No se bañaba y se bañó, su mujer se lo pidió.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
A donde las dan, allí las toman.
Fingir locura, es a veces cordura.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
La necesidad conduce a Dios.
Con nuestros pensamientos creamos el mundo.
Gula y vanidad, crecen con la edad.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
Can que mucho lame, saca sangre.
Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.