Uno tiene la fama, y otro lava la lana.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
Mucho ayuda el que no estorba.
Esto es pan comido.
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
El asunto de la jodienda no tiene enmienda.
El solo querer es medio poder.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
Camino de Santiago, tanto anda el cojo como el sano.
Unos por otros, la casa sin barrer.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
La vaca grande, y el caballo que ande.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
De aquí a mañana, muchas horas hay.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
Bien gobernar y no mucho bailar.
Cada día sale el sol, se vea o no.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
La prudencia nunca yerra.
El que no pierde, algo gana.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
A dádivas, no hay acero que resista.
El amor más grande es el de una madre, a continuación el de un perro y por último el de un amante
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Sayo que otro suda, poco dura.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
Encontrar al perro en la olla
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Más vale dar que la carga llevar.
De lo que come el grillo, poquillo.
La carne en calceta que la coma quien la meta.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
El amor reina sin ley
A amo ruin, mozo malsín.
Quién tiempo tuvo y tiempo perdió, con una albarda castíguele Dios.
La confianza mata al hombre.
La comida reposada, y la cena paseada.