Depende de cómo caigan las cartas
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Donde Dios no puso, no puede haber.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
Nadie da palos de balde.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Golpe de cobre nunca mato a hombre.
Confesión obligada, no vale nada.
Si en el sexto no hay perdón, ni en el noveno rebaja, ya puede el Señor llenar el paraíso de paja.
El dolor embellece al cangrejo.
Más puede Dios solo que los diablos todos.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
La venganza es un plato para tomar frío.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
El golpe de la sartén, aunque no duela, tizna.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Mula coja ni puta no Mejorana nunca.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
Hasta el final nadie es dichoso.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Ahogado el niño tapan el pozo.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
La gente asustada, no ve ni oye nada.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
La única razón para no triunfar en la vida es no haber nacido.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Jugar la última carta.
Caga el Rey, caga el Papa y en este mundo de mierda de cagar nadie se escapa.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.