Después del niño ahogado, tapan el pozo.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
Guagua que llora mama.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
El que se queja, sus males aleja.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
No saber una jota.
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
La gloria del amante es la persona amada.
Más puede Dios que el diablo.
Los extremos nunca son buenos.
Di mentira, y sacarás verdad.
No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
La tierra será como sean los hombres.
La mala no es la herramienta, sino el obrero.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después.
Cual es el rey, tal es la ley.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
Su ladrido es peor que un mordisco
Chico pueblo, grande infierno.
Pedir las perlas de la virgen.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Chofer que mucho acelera, se rompe la calavera.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
En Octubre, de la sombra huye.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
La mujer mala es como la falsa moneda que de mano en mano va y ninguno se la queda.
No hay alegría sin aburrimiento
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
La larga visita la alegría quita.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
En mi casa mando yo que soy viudo.