En la tardanza está el peligro.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Madre para parir y no para criar, no es madre de verdad.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Por los cuernos se agarra el toro.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
A causa perdida, mucha palabrería.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Te cierran una puerta y te abren diez.
Secreto de tres, secreto no es.
Me traen por la calle de la amargura.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Entre la mujer y el gato, ni a cual irle de más ingrato.
Lo prometido es deuda.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
La mujer hermosa es peligrosa.
Cuando está gordo el cordero, lo llevan al matadero.
La culebra con certeza, se mata por la cabeza.
De lo perdido, lo que aparezca.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
Gratis, hasta las puñaladas.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Pasará, sea lo que sea.
La mucha luz deslumbra y no alumbra.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
La mujer y la vaca, con día para casa.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Hay que creer, rajar o desastillar.
En abril, va la vieja a veril.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Barriga caliente, cabeza durmiente.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.