En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Emborrachar la perdíz
La noche es capa de pecadores.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
A gran seca, gran mojada.
El viento y la marea no esperan a nadie.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
No existe hombre de mar que no se pueda ahogar.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Más vale que la bolsa sienta el dolor que no el corazón.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Del falso bien viene el auténtico mal
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
El hambre viene sola, pero no se va sola.
Hombre difamado, peor que ahorcado.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
La esperanza alegra el alma.
Burlas de manos, burlas de villanos.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
De la esperanza vive el cautivo.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Todo lo que el médico yerra lo tapa la tierra.
Del monte sale, con que se arde.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Ama el sol, el que tiene sombra
La mujer y la cabra es mala siendo seca y magra.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Nada puede dar quien nada tiene.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Noviembre caliente, mayo helado.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.