Un pie calzado y otro descalzo
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Océano.
Ley puesta, trampa hecha.
Cuando las arañas unen sus telas pueden matar a un león.
Camino malo, pásalo pronto.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
Un protector es como un manto.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Despacio, que llevo prisa.
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Más vale tender la mano que el cuello.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
El que va para viejo va para pendejo.
Remendar y dar a putas.
La pereza es la madre de la pobreza.
Atrás viene quien las endereza.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
Mayo ermitaño, que comienzas con la Cruz y acabas en lo alto.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Ni la pobreza obliga a nadie a robar, ni la riqueza lo evita.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
De la discusión surge la luz.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
El que sabe sabe y el que no es jefe
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
Bien está cada piedra en su agujero.
Cuando el carro se ha roto mucho os dirán por donde se debía pasar.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Después de que el barco se ha hundido, todo el mundo dice que sabía cómo se hubiera podido salvar.
Cabra por viña, peor es que tiña.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
Las piedras rodando se encuentran.