Ir a matar lobos no es para bobos.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
El que anda en silencio, cazar espera.
Lo raro es caro.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Mejor es no comenzar, lo que no se puede acabar.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Quien con el perro se acuesta, con las pulgas se levanta.
A la hija casada sálennos yernos.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
El bien viene andando, pero el mal volando.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Pocos llevan al santo y muchos lo arrastran.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
El comer y el cagar, con reposo se han de tomar.
Cara de beato y uñas de gato.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Ser lento en dar es como negar.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
A consejo malo, campana de palo.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Cuando las puertas de la ciudad se incendian los peces en el foso sufren.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
De donde menos esperanza se tiene, de allí el bien viene.
Nadie diga de ninguno porque no diga de el alguno.
Nadie es tan viejo que no piense vivir otro año.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Aquel que reconoce la verdad del cuerpo puede entonces conocer la verdad del universo.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
A carne de lobo, hambre de can.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
Para nadar hay que tirarse al agua.
El marido celoso nunca tiene reposo.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.