El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
Cobra buena fama y échate a dormir.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Cuando el hombre se mea las botas, no es bueno para las mozas.
Hacer oídos de mercader.
El que no pierde, algo gana.
Acertó a mear el buey en la calabaza.
No hay plazo que no llega, por largo que sea.
Llamar al gato, gato.
Es más el ruido que las nueces.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Una alegría esparce cien pesares.
Quien cede el paso ensancha el camino.
El amor refresca como el rocío
Hay que darle tiempo al tiempo.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Cuando el pobre lava, llueve.
Ya que la casa se quema, vamos a calentarnos.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
La espina cuando nace, la punta lleva delante.
Ya los perros buscan sombra.
Que mañana hay misa para los sordos.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
A muller é o carniceiro médralle a carne na man.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
Amor y dinero nunca fueros compañeros.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
El amor es el oficio de la mujer y la amistad el oficio del hombre
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Dale con que la abuela fuma.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Bruto animal es el que no busca deleite espiritual.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Por San Juan quemó la vieja el telar.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.