El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Abrojos, abren ojos.
Quien tenga tiempo que no espere
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Buena, por ventura; mala, por natura.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
El que callar no puede, hablar no sabe.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
El hablar es plata y el callar es oro.
Por las vísperas se conocen los santos.
La zorra no se anda a grillos.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Malos humores salen con buenos sudores.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Todo lo que sube tiene que bajar.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
Con el rey me eché, más puta me quedé.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Viejos los cerros y reverdecen
Cobra buena fama y échate a dormir.
Lo que falta por hacer, es lo que no se ha intentado.
Conforme es el carnaval, es el cuaresmal.
A ave de paso, cañazo.
El mal comido no piensa.
La alegría es el remedio universal de todo mal
Acertó a mear el buey en la calabaza.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Casa de concejo, pajar de viejo.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Dame venta y te daré cuenta.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
Hacer oídos de mercader.
El tiempo todo lo pone a prueba.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre