Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
Hacer callar es saber mandar.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Comida que mucho hierve, sabor pierde.
Vive y deja vivir.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
No es la liebre de quien la mata, sino de quien la levanta.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
Nadie sabe lo que tiene, si tiene quien lo mantiene.
Los hermanos y las hermanas están tan unidos como las manos y los pies.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
Come para vivir y bebe para comer.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
Es más corto que las mangas de un chaleco.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
El perro permanece perro, aunque sea criado entre leones.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
Cuando la liaga florece, el hambre crece.
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
La que no baile, de la boda se marche.
Diciembre decembrina, hiela como culebrina.
Culebra no se agarra con lazo.
Según come el mulo, así caga el culo.
Buey que muge, todos le temen.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Beber, hasta la hez.
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
El aprendizaje cuesta caro, y siempre se paga.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
La felicidad es como un león insaciable
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
Trabajo de común, trabajo de ningún.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
El hablar de El Escorial, es muy largo de contar.
Amor con hambre, no dura.
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.