Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.
El hombre que conoce todo lo que la humanidad ha creído, ¿cómo es posible que siga creyendo?
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
¿Qué ve el ciego aunque se le ponga una lámpara en la mano?
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
Nadie da nada a cambio de nada.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.
Comer sin vino es miseria o desatino.
Todo lo que no se da, se pierde.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
No hay mayor beata que una puta arrepentida.
La verdad padece, pero no perece.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
Al hombre afligido, no le des más ruido.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Hombre prevenido vale por dos.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Al rebuznar se verá quien no es león
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Quien no valora la vida, no se la merece.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Las arrugas son la tumba del amor
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Ama el sol, el que tiene sombra
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
La monotonía genera aburrimiento
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.