Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
El que nada no se ahoga.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
A buen servicio, mal galardón.
Mear claro y recio deja al médico por necio.
Dios tarda, pero no olvida.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
La gota que derramó el vaso de agua.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
El traspié no se da contra la montaña sino contra la pequeña piedra del camino.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Caridad contra caridad no es caridad.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
El rico nunca está satisfecho.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
Burlas suaves traen burlas graves.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
La economía es riqueza, como el derroche pobreza.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
Nadie da palos de balde.
La pereza es la madre de todos los vicios.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
De hora en hora, Dios mejora.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
La diligencia es la madre de la buena forma.