Quien siempre adula se quema las mangas
Por mucho que la paz cueste, nunca es cara.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Nadie es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
No hay camino sin tropiezo.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
No te preocupes por no ser conocido. Preocúpate por ser digno de que se te conozca.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
El amor hace iguales a los que no lo son.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
No hay caminos para la paz, la paz es el camino.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
La esperanza es lo último que se pierde.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
A buen hambre, no hay pan duro.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
El hombre es para el hombre un espejo.
De donde menos esperanza se tiene, de allí el bien viene.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
Quien pisa con suavidad va lejos. Proverbio Irlandés
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco