De pequeña pelea nace muy gran rencor.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
La soledad no trae felicidad.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Bien se lleva la carga, más no la sobrecarga.
Buen corazón vence mala andanza.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Hazte responsable de tus actos.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Al agradecido, más de lo pedido.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
No hay fiera más fiera que el que ingrato sea.
El que actúa lo hace sin consciencia; solo quien medita es consciente
Codicia mala a Dios no engaña.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
La conciencia vale por cien testigos.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
Mal reposa la vida dudosa.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
Más fea que una patada en la canilla.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.