Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Tener todo lo necesario para ser feliz, no es una buena razón para serlo realmente
Dios acude siempre.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
El que sabe cuándo hablar, sabe también cuándo callar.
Nunca serás amado si solo piensas en ti mismo
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Quien sabe amar jamás hace sufrir.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
La habilidad del artífice se conoce en su obra.
Decir la verdad es como escribir bien, se aprende practicando
El Rey es poco para su porquero.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
El que camina en terreno plano, jamas tropieza.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
A veces perdiendo se gana.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Quien no se arriesga no conquista
El que es pendejo ni de dios goza.
La mucha luz deslumbra y no alumbra.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.