El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Nunca es persona caída, quien se levanta enseguida.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
La gloria, a la larga, se torna amarga.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
El que quiere amigos sin defectos, no tendrá ninguno.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Escucha tu corazón... que sabe.
La manera de ver la luz divina es apagar tu propia vela.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
La envidia acorta la vida.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
El deseo hace hermoso lo feo.
Vale más tener que no desear.
La alegría es el mundo de la libertad
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
Al asno no pidas lana.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Palabra de boca, piedra de honda.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
La niebla deja el tiempo que encuentra
Las cosas más importantes de la vida no son cosas.
La prisa se tropieza en sus propios pies.