Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.
Los hijos son la riqueza del pobre.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
El triunfo de los crueles es breve
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
La mejor caridad es la justicia para todos
La contemplación del vicio es vicio.
Quien guarda valores, padece temores.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
De quien no has tratado, no jures que es hombre honrado.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Tras el vicio viene el lamento.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
La vida es grata, a quien bien la acata.
Fiar, en Dios y en otro no.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
El que no es agradecido, no es bien nacido.
Callar como puta tuerta.
El ladrón juzga por su condición.
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
La naturaleza tiene que obedecer a la necesidad.
Quien mucho abarca, poco aprieta.