Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Buena es la costumbre en el bien.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Mejor precavido, que arrepentido.
Donde hay duda hay libertad.
Palabra suave llegar al alma sabe.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
Ama a tu amigo como a ti mismo
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
Del ahorro viene la posesión.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
Con pedantes, ni un instante.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
Rectificar es de sabios.
pajero como tenedor de oveja.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Cada fracaso nos hace más listos.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
Del ahorro viene el logro.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
Nada necesita quien tiene bastante.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.