La mujer buena, inapreciable prenda.
El más cuerdo, más callado.
Con buenos modos se consigue todo
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
El hábito no hace al monje.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Lo que es igual, no es trampa.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
Hablar bajo y obrar alto.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
Cara más fea, la alegría la hermosea.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Decir, me pesó; callar, no.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Los hipócritas suelen engañarse más a si mismos que a los demás.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Harto da quien da lo que tiene.
La cara del santo hace el milagro.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
El amor encogido en poco es tenido.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
Diligencia vale más que ciencia.
Al loco y al aire, darles calle.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
Ni agradecido ni pagao.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Lo que hace con las manos lo debarata con los pies.
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
El hablar es plata y el callar es oro.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
El que de nada sabe, de todo se unta.
Vanamente piensa quien sin Dios hace la cuenta.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
El amor y la fe, en las obras se ve.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.