Es de sabios, cambiar de opinión.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Más vale maña que fuerza.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Ni miento ni me arrepiento.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
La avaricia rompe el saco.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
El avaro, por gastar poco, aunque todo lo tiene, carece de todo.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
De persona palabrera, nunca te creas.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
El que no agradece, al diablo se parece.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Hablar con el corazón en la mano.
El corazón conoce la amargura del alma.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Hombre refranero, medido y certero.
El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
Dar el consejo y el vencejo.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
El que mucho escoge poco coge.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Tened paciencia y tendrá ciencia.