La bebida moderada es salud para el cuerpo y alegría para el alma.
La verdadera amistad no se hiela durante el invierno
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Cuanto más saben los hombres peores son
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
Quien pregunta, no yerra.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Dos no pelean cuando uno no quiere.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Cabeza casposa, poco piojosa.
Al bueno por amor y al malo por temor.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
El que ríe el último, ríe mejor.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Consejos vendo y para mí no tengo.
El mejor maestro de espada muere a manos del que no sabe nada.
La mujer y la ensalada, sin aderezo no es nada.
Mal haya carbón de haya.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
Antes di que digan.
Más vale sudar que toser y tiritar.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
Andar con pies de plomo.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Bendita la casa que a viejos sabe.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
La bonita es más bonita, con la cara lavadita.
En ningún apostolado falta un judas.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
Un clavo saca a otro clavo.