No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Hay que darle tiempo al tiempo.
Vaca flaca, siempre parece ternera.
El que bien vive, harto letrado es.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
Por el interés te quiero Andrés.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
El que se cae hoy puede levantarse mañana.
Disfruta solo los placeres del momento.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
La alegría es gran medicina; pero no se vende en la botica.
El que no pierde, algo gana.
Todo hombre tiene su manía.
No hay atajo sin trabajo.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Gato gordo, honra su casa.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
Habla bien de alguien y te hará quedar mal.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Una manzana no cae lejos de su árbol.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
La labranza no tiene acabanza.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
A mala lluvia, buen paraguas.
El asno que se cree ciervo, al saltar se despeña.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
Cada uno halla horma de su zapato.
Amor sin plata, no dura.
Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
De ausente a muerto, no va un dedo.
El hombre por las buenas entra hasta en el infierno, por las malas ni al cielo.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
A la mujer y a la guitarra, hay que templarla para usarla.
Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
Quien no canea, calvea.