Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Los puñales y las lanzas no son tan afilados como las palabras.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
El que afloja tiene de indio.
Iguales, como cabo de agujeta.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Brilla por su ausencia.
El hambre es la mejor salsa
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Por San Martín siembra el ruin.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Maestre por maestre, seálo éste.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
Mucho dinero y poca educación, es la peor combinación.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
El vino comerlo, y no beberlo.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
El amor es una flor demasiado preciosa para ser cortada
Calle el que dio y hable el que recibió.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Quien con toros anda, a torear aprende.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Huerta sin cerdo, no tiene dueño.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
El agua derramada es difícil recogerla.
Más vale ensalada que hambre.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
El inicio es la mitad de la tarea.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Llámala puta, pero no la llames fea.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
Marido, comprad vino; que no lino.