Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
El que quiera comer huevos tendrá que soportar los cacareos de las gallinas.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Cuando el hombre más tiene, más quiere.
Pasará, sea lo que sea.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
El vino hace buena sangre
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
Una abeja no hace colmena.
Bollo de monja, costal de trigo.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
Al que es pobre todos sus parientes le despreciarán; si es rico, todos son sus parientes.
Poderoso caballero es don dinero.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Menos idea que Geral pasando música.
El vaso malo nunca se cae de la mano.
El poder no es dicha plena, porque, a veces, envenena.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
La muerte lo mismo come cordero como carnero.
El mundo no va a encontrar huelga por solo decir ?paz?.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
El asno puede entrar en el templo, pero no por ello se convierte en monje
Cuanto más sepas mejor suerte tendrás.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Boda y cofradía, no es para cada día.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Yo para ser feliz quiero un camión.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
Que no te den gato, por liebre.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Lo malo sin maestro se aprende.
El dueño del perro no obedece a su perro.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Llave puesta, puerta abierta.
No hay más sordo que el que no quiere oír.