¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
El inferior pecha lo que el superior pega.
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
Lo único que aumenta cuando lo das a otros es el amor.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
Si Dios hubiera querido prohibirnos el vino, las viñas serían amargas.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Lo difícil es tener, si no sabes mantener.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Santo Tomás, una y no más.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
La sugestión obra.
Una familia unida come del mismo plato.
El que tiene los pies torcidos no llega a donde quiere.
La envidia y las fiebres matan al que las padece.
A un hombre rico, no repares si es feo o bonito.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Esperanza que consuela, que no muera.
Si no vas a planchar, no arrugues.
A amo ruin, mozo malsín.
La mentira y la verdad no pueden vivir en paz.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
Va como honda que lleva el diablo.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Los hombres son como los caracoles que con el buen tiemposalen de la concha y con el malo se esconden en ella
A causa perdida, mucha palabrería.
Donde manda el amo se ata la burra.
El amor enseña incluso a un cura a bailar
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Consejo tardío, consejo baldío.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.