Al perro más flaco, hasta las pulgas le abandonan.
En la viña del Señor, hay de todo, menos uvas.
Una pena quita a otra pena.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
La traición place, más no el traidor que la hace.
Quien calladamente arde, más se quema.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Pronto y bien no hay quien.
La fantasía es la primavera del alma
La mujer y la gallina, pequeñina.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
La vecindad es fuente de amistad.
Qué bueno es comerse el grano sin tener que trillar la paja.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
De boca para fuera.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
Más vale que la bolsa sienta el dolor que no el corazón.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Confianza sin tasa empobrecerá tu casa.
Váyase lo ganado por lo perdido.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
Bota vacía la sed no quita.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Nadie se meta donde no le llaman.
A perro macho lo capan una sola vez
La ira es en vano sin una mano fuerte.
Acertar errando es suerte y no talento.
Hay genios sin educación primaria y, pendejos con doctorado.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Si un hombre tiene hambre no le des un pez, enséñale a pescar.
La noche es capa de pecadores.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Mucho apretar, listo aflojar.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Limpia tu moco, y no harás poco.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.