Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
A misa temprano nunca va el amo.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
Cosa hallada no es hurtada.
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Cada santo tiene su candela.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
La que por la calle pasa, es mejor que la de mi casa.
Se supone que es una virgen; en resumen, todo va bien.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Hacer favores, empollar traidores.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Nosotros no perdemos tiempo en la vida; lo que se pierde es la vida, al perder el tiempo.
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
En el pedir no hay engaño.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
El barco de las promesas ya zarpó.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Cada pájaro lance su canto.
Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
El papel puede con todo.
Hay que predicar con el ejemplo.
En cada legua hay un pedazo de mal camino.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
Con pedantes, ni un instante.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
A la larga y a a la corta la mentira se descubre.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.