A gran salto, gran quebranto.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Si las palabras de salida son hermosas, entonces las palabras entrantes serán muy bonitas.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
Ante la duda, la Charly.
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
Cortesías engendran cortesías.
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
Para todos hay un cementerio.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Sin sal, todo sabe mal.
A los que Dios ayunta, el diablo no los separa.
Ya en el veranillo, la madurez del membrillo.
Si no te vas a beneficiar, dejas que el otro se joda.
A la hija casada sálennos yernos.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Lo que hace con las manos lo debarata con los pies.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
Para ir al cielo primero hay que morir.
Hay dos cosas por las cuales un hombre, no debe enojarse: Lo que puede remediarse y lo que no puede remediarse.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
El que trabaja en el río, es trabajo "perdío".
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.