Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
Cerco en la luna, agua en la laguna.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
El Santo más milagrero es, San dinero.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
Al loco y al toro, dale corro.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Por la boca muere el pez.
Bruto animal es el que no busca deleite espiritual.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Comprar al pobre, vender al rico.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
El jornal del pobrete, por la puerta entra y se va por el retrete.
Cabeza grande, talento chico.
Si eres tímido no conseguirás nada bueno ni malo, es decir, nada.
En chica cabeza caben grandes ideas.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
A gran chatera, gran pechera.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
El que fía, o pierde o porfía.
El que más hace, menos alcanza.
El árbol que no da frutos, da leña.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
Cuando Febrero no febrerea, Marzo marcea.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
Pan duro, pero seguro.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Amor por cartas son promesas falsas.
Marido rico y necio no tiene precio.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
Le debe a cada santo una vela.
El burro de San Vicente carga la carga y no la siente.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Entre lo salado y lo soso está el punto sabroso.
Agua limpia de fuente viva.