Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
Yantar sin vino, convite canino.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
División y destrucción, hermanas gemelas son.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
El amor entiende todos los idiomas
Ni vive, ni deja vivir.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
El perro con rabia, de su amo traba.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
El perfume bueno viene en frasco chico
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
El que no tranza no avanza.
Lo escrito, escrito esta.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Lo que fuere sonará.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
Con el tiempo y la paciencia se adquiere la ciencia.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Cielo a corderos, agua a calderos.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
Palabra de boca, piedra de honda.
Nadie busca ruido con su dinero.
Hasta la estrella más pequeña brilla en la oscuridad.
No hay don sin din.
Sal y vinagre, el mejor desinflamante.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero