Valgan las llenas, por las vacías.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
El que muda de amo, muda de hado.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
En Mayo quien tiene un burro tiene un caballo.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Caras vemos, corazones no sabemos.
Por costumbre le damos la vuelta a un pensamiento, para utilizarlo varias veces
Hasta las gatas quieren alpargatas para no andar a gatas.
El verano es la madre de los pobres
La salud no tiene precio y el que la arriesga es un necio.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.
Al perro, échale un hueso, y se amansará con eso.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
Quien te adula, te traiciona.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
La traición place, más no el traidor que la hace.
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.
El fraile, la horca en el aire.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Agua al higo, que ha llovido.
Barba a barba, vergüenza se cata.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Más bien libre en el extranjero que ser un esclavo de regreso en casa.
La niebla deja el tiempo que encuentra
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Ni la humildad de los pescadores ni el cinismo de los mercaderes empañaran la pureza de las perlas.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Cuando llueve de tramontana, llueve con gana.
El hábito no hace al monje.
Buenas y malas artes hay en todas partes.
Si nos hacemos polvo, nos harán lodo.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
No hay sabado sin sol, ni domingo sin borracho.