No importa cuantas veces hayas caído, lo importante es cuantas te puedas levantar.
Cuanto más desnudo está el amor, menos frío tiene
La conciencia vale por cien testigos.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Divide y vencerás.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
Un pie calzado y otro descalzo
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
El tiempo es el mejor consejero
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
Guagua que llora mama.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Ni miento ni me arrepiento.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Ocasión llegada presto agárrala.
Al bobo, múdale el juego.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Quien canta, su mal eta.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
La que fue flor, algo le queda de olor.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Lo optimo es enemigo de lo mejor.
Honra sin provecho la digo pecho.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Al espantado, la sombra le basta.
Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Al niño que llora le dan pecho.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
Hay más santos que nichos.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Cuando te den, da.
Burla pesada, en veras acaba.
Las calamidades son la piedra de toque de un hombre valeroso.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
El que quiera saber, que vaya a Salamanca.
Es más bueno que el pan.
La mierda cuando la puyan hiede.
Con el castigo, el bueno se hace mejor y el malo se hace peor.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.