Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Quien cerca halla, cerca calla.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
En casa pobre no hay mujer buena.
Tener un hambre de lobo.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
Cruz y raya, para que me vaya.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Haz lo posible para ser bueno y lo serás.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
Para un viaje corto, cualquier borriquito es bueno.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
De hombres leales, están llenos los hospitales.
Quien es bueno y tiene amigos no acumula riqueza
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Me cayó como patada en la guata.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
No hay boda sin tornaboda.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
El que nada sabe, de nada duda.
Quien siembra llorando, siega cantando.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
No solo hay que ser bueno sino demostrarlo.
Nadie aprecia el bien que tiene, mientras que no lo enajene.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Quien cede el paso ensancha el camino.
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Cada gallina a su gallinero.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Santa Catalina nos libre de muerte repentina.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
Ponle a un perro un nombre sabroso y cómetelo.
No basta ir a pescar peces con buena intención. También se necesita llevar red.
A buen comedor, quitárselo de delante.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
Nunca acaba el que nunca empieza.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.