Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Amor no se echa a la olla sino manteca y cebolla.
Aceptar un don, requiere discreción.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Lo mejor de la vida es la vida misma. Asegúrate de que disfrutas cada momento y dejas un buen nombre tras de ti. No hay nada mejor que estar vivo y contento.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
Es más seguro ser temido que ser amado
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
El tiempo vuela, que se las pela.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
Donde se está bien nunca se muere
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Variante: El perro y el niño, donde le ponen cariño.
El hábito es una camisa de hierro.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
A tres azadonadas, sacar agua.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
Buena vida si refrenas tu ira.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Lección dormida, lección aprendida.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
Persigue la buena suerte, no esperes que venga a verte.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
El precio se olvida, la calidad permanece.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
Al pan se arrima el perro.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Es novia de cualidades, pero de pocos caudales.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.