Quien bien te quiere, te hará sufrir.
La mano que no puedes morder, bésala.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Si quieres conocer a Andrés, vive con él un mes.
La curiosidad anda en busca de novedad.
Te quiere bien quien te pone casa en Jaén.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
A la vejez, viruelas.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
La experiencia es a veces dolencia.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Jugar la vida al tablero.
Ese te quiere bien, te hace llorar.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.
El yerro encelado, medio perdonado.
A manos frías, corazón ardiente.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Encontrar al perro en la olla
Riqueza vieja es la nobleza.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
Madre dispuesta, hija vaga.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Un mal con un bien se apaga.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
Si quieres saber quién eres, pregúntale a tu vecino.
Lo más feo, con interés, hermoso es.
El alma está no donde vive sino donde ama.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.